Presencial

En el plazo de tres años desde su entrada en vigor (13 de diciembre de 2014), será obligatorio que el consumidor pueda tener acceso a la información sobre los ingredientes de obligada declaración en TODOS los alimentos, envasados o no, en bares y restaurantes, comedores escolares u hospitales, y los vendidos a granel. El trabajador será capaz de poder entender y atender correctamente a las personas con alergias e intolerancias alimentarias, así como de incorporar las buenas prácticas de manipulación de alimentos destinados a alérgicos/intolerantes alimentarios durante la elaboración de productos.